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 SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO

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Lazaro de leyva



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Fecha de inscripción : 24/02/2008

MensajeTema: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Lun Jun 23, 2008 7:31 pm

Tras largas horas de insopnio he decidido hacer mi primer trueno de mano.

Trueno de mano de Morko, Aleman 1390. Trueno de mano de Frankenburg, 1490

Algo de historia

Armas de Fuego

Pólvora

Se les da este nombre en el momento que se descubre la pólvora en el año 85 a.C. en China. Los chinos crearon un polvo negro explosivo, que fue adaptado por los árabes y
estos a su vez la introdujeron a Europa. Los eruditos cristianos crearon su versión de la pólvora, haciéndola mas explosiva que la de los chinos, varios ingenieros en alquimia y armamento crearon el cañón.


Una de las primeras referencias autenticas que poseemos sobre un arma de fuego se halla en el manuscrito de Milemete que contiene una ilustración en la que se encuentra un atemorizado guerrero encendiendo la mecha de un cañón en forma de vasija.

Otras referencias se hallan en los anales de Aragón, de Jerónimo Zurita, sobre una maquina de combate que llevaba pelotas de hierro que se lanzaban con fuego. Una crónica histórica refiere que en 1340 los moros de Algeciras lanzaban pellos de hierro del tamaño de una manzana y las arrojaban sobre los asediadores cristianos.

El uso de los primitivos cañones denominados bombardas (piezas de láminas de acero forjadas en forma de tubo y reforzadas con arandelas metálicas) se fue generalizando poco a poco, debido al escaso grado técnico metalúrgico de la época.

A fines del ya citado siglo xiv aparecieron pequeños cañones usados por caballeros sin escrúpulos, que derivarían en armas individuales portátiles. La bala de plomo debía salir con fuerza, pero tenia poca eficacia, porque acertar en el blanco, aguantando el cañón con una mano, encender con la otra y estar encima de un caballo no era cosa fácil.

Las armas de fuego llegaron al nuevo mundo trayendo consigo un nuevo estilo de invasión nunca antes visto.

Las armas de pedernal

Los inconvenientes que llevaba implícitos el uso del arcabuz, comunas a todas las armas en que la pólvora debía ser inflada mediante una mecha, indujeron a los constructores y armeros a buscar un procedimiento diferente para efectuar el disparo.


En 1423 algunos armeros españoles inventaron el serpentín, consistente en una especie de gatillo, a cuyo extremo iba sujeta la mecha, en forma tal que el tirador, mientras hacía puntería, con sólo mover una palanquilla aproximaba el fuego a la pólvora viva y a disparar el arma.

Otros constructores pensaron en el antiquísimo sistema del "yesquero" al fusil; es decir, la utilización de chispas producidas por la frotación del pedernal con un trozo de hierro.

Armas de pólvora detonante

El descubrimiento de algunas sustancias químicas que tienen la propiedad de encenderse cuando se golpean con violencia.

En 1825 se generalizó el empleo de cápsulas o cebas que contenían en su interior una pequeña cantidad de esas sustancias.

Golpeadas por el percutor, estas cebas producían una llamarada que encendía la pólvora del arma.


De ahí a la idea de reunir pólvora detonante y bala en un cartucho único, hubo un paso.

Simultáneamente, a mediados del siglo pasado el sistema de carga por el año era sustituido por el de retrocarga.


Armas de mecha: Desde el siglo XV hasta fines del siglo XVII.

Armas de pedernal o de chispa: Desde el comienzo del siglo XVI hasta principios del siglo XIX.

Armas de pólvora detonante: Desde comienzos del siglo XIX hasta nuestros días.


Las primeras armas de fuego


Los primeros datos aparecen en 1247 en la defensa de Sevilla, donde aparecen "cañones arrojando piedras". En 1259, en la defensa de Melilla, aparece una máquina que, por su descripción, se deduce que es cañón. Fernando IV de Castilla emplea "máquinas de trueno" en el sitio de Gibraltar en 1308. En1311, Ismail ataca a Baza en Granada con "máquinas que lanzan balas de fuego con ruido parecido al trueno". De todo esto se deduce que las armas de fuego nacieron probablemente en España, y se usaron por primera vez aquí.

Otra hipotesis dice que los modelos más antiguos de armas de fuego se encuentran en dos manuscritos de Walter de Milimete (1326), capellán de Eduardo III de Inglaterra: "De Secretis Secretorum" de Aristóteles, donde se encuentra un cañón en forma de tinaja colocada sobre un soporte de madera con cuatro patas; "De Nobilitatibus, Sapientiis et Prudentiis Regun", el cañón tiene la misma forma y tiene una flecha en el interior, de menor tamaño que el anterior y colocado sobre un caballete. En ambas ilustraciones un precavido soldado aproxima al fogón un trozo de yesca o mecha atada al extremo de un palo largo.



Otros nombres de las primeras armas de fuego


De los nombres aparecidos en las crónicas, en las que se habla del empleo en las armas de fuego, toman su nombre las diversas piezas de 'artillería"(nombre aparecido en le siglo XV para denominar a un conjunto de doce piezas que forman un grupo de armas). La primera pieza fue llamada trueno, y fue tomada a los moros por los españoles, permaneciendo este nombre hasta principio del siglo XVI.

Hacia 1359, se describen estas máquinas como bombardas, lo mismo las terrestres como las de la marina. El Marqués de Santillana, en un poema, compuesto para conmemorar la batalla naval de Ponza en1425 los llama " Ribadoquines".

Lo que ocurre es que, según el cronista o el lugar, se llama ala misma máquina con diferentes nombres; así, en granada aparece el nombre de pasavolante, y en chinchilla, el nombre de lombarda. En la fortaleza de baza, se habla de culebrinas, y en Málaga hacabuches o sacabuches con sus atacadores. El Licenciado Vargas, nos habla de espingarda, dando este nombre a pequeños sacabuches.

De todos estos nombres primitivos se han derivado los nombres de las piezas de artillería, según los calibres, longitud de tubo y peso de proyectiles.


Clasificación de piezas de artillería

Piezas grandes:
Bombarda 20 a 30 cm. de calibre.
Bombardeta 8 a 10 cm. de calibre.

Piezas pequeñas:
Pasavolante 7 a 8 cm. de calibre.
Falconete 5 a 7 cm. de calibre.
Cerbatana 5 a 7 cm. de calibre.
Ribadoquin 2 a 5 cm. de calibre.
Esmeril 4 a 5 cm. de calibre.

Piezas de trayectoria curva:
Mortero 9 a 16 cm. de calibre.
Trabuquera 20 a 30 cm. de calibre.

Culebrina:
Culebrina 9 a16 cm. de calibre.
Sacre 7 a 9 cm. de calibre.
Verso 4 a 5 cm. de calibre.
Sacabuche 2 a 6 cm. de calibre.

Posteriormente hay una serie de reformas, clasificando las piezas de artillería; además de su calibre se tiene en cuenta el material con que ha sido construido el tubo y el peso del proyectil.


Situación de las fábricas de armas

En España hay tres zonas, en las cuales se encuentran enclavadas las fábricas de armas: la cuenca del río Deva en el País Vasco; Ripoll en Cataluña y muy posteriormente, Trubia en Asturias, organizada por armeros vascos. En Madrid también existieron los Armeros Reales, pero estos construían, principalmente, armas de lujo.


La razón de esta situación es, posiblemente, táctica, debido a la orografía de la región. En aquellos tiempos resultaba muy difícil acceder a estos lugares, pues estaban resguardados por montañas y bosques espesos. Las montañas protegían las forjas armeras de posibles invasores y los bosques proporcionaban madera para las cajas de las armas y carbón vegetal para las forjas.


Los ríos, por su cauce corto y empinado, proporcionaban la energía hidráulica para mover los matxinos de las forjas. Estos accidentes geográficos impiden tener una agricultura rentable por lo que sus habitantes tienen que ejercer otros oficios para poder subsistir, desarrollándose principalmente estos oficios armeros.



En la ciudad de Placencia, llamada actualmente Placencia de las Armas, se establecen Las Reales Fábricas de Armas. Todo lo que se diga sobre Placencia es aplicable a otras ciudades del alrededor. En efecto, todo el que conozca la región apreciará las defensas naturales que posee cada población, pues los montes y vaguadas que limitan, las convierten en compartimentos estancos, una respecto de la otra. Placencia de las Armas, es una depresión geográfica que limita por un lado con Eibar y por otro con Vergara.



A Eibar le sucede lo mismo, encajada entre Málzaga y Olarreaga. Límite con Vizcava. Otro de los lugares protegidos es Ermua entre Olarrega y el alto de Areitio, Elgoibar está en un lugar más abierto, pero está protegida por Mázaga y las hendiduras de Alzola y Mendaro. Estas condiciones físico geográficas se valoran mucho antes porque defendían las fábricas de las invasiones sufridas en la Península Ibérica.



Sistemas de disparos de las armas portátiles


Bombarda de mano: Llamada también " palo de fuego" o " de trueno". Era un tubo de hierro montado en un palo. Se cargaba por la boca y sobre la pólvora se atacaban trozos de hierro.

Se disparaba entre dos, uno apuntaba y el otro daba fuego al oído con una mecha. Se localiza a mediados del siglo XIV.

Platina de mecha: Aparece en el siglo XV. Consiste en una chapa de hierro colocada en la caja junto a la base del tubo, en ella hay una pieza en forma de S, que se llamaba " serpentín" y llevaba el extremo de la mecha encendida hasta la cazoleta provocando el disparo. También se llama de " fuego vivo".

Sistema de pedernal: A principio del siglo XVI, el alemán Kunfss inventó este sistema, llamado también de "fuego muerto". Consiste en un terno dentado que gira al liberarse el muelle que lo retiene sobre un trozo de pirita fijo, aprisionado por dos mandíbulas en le extremo de un soporte giratorio. Al producirse chispas se encendía la pólvora situada en la cazoleta, produciéndose el disparo.

Llave de chispa: Aparece a finales del siglo XVI y se atribuye a los armeros españoles, debido a que el procedimiento para encender fuego empleado en España desde los celtíberos, es el del "chisque", o sea, haciendo chocar el hierro con el pedernal, se producen chispas que sirven para encender la yesca. Las llaves de chispas fabricadas en la zona armera eran robustas y eficaces, con el rastrillo de sola pieza, que cubre la cazoleta, evitando que se caiga la pólvora.

Estas llaves se llaman de miquelete o a la española. Fue usado durante más de dos siglos, reformándose hasta llegar a conseguir la llave a la francesa, que tiene la ventaja de tener la mayor parte del mecanismo en el interior.


A principios del siglo XVII se conocía, entre los armeros vascos, el sistema de repetición de las armas de fuego, pues en esas fechas se fabricaron " cinco arcabuces ochavados de munición de cada cinco tiros con un solo cañón de fuego y con poco intervalo de un tiro a otro" que se fabricaron para Su Majestad en las reales Fábricas de Placencia.


Sistema de percusión: A principios del siglo XIX, con el descubrimiento del fulminato de mercurio comienza a fabricarse este sistema. Sobre esto se habían hecho experimentos por varios armeros, el primero, tal vez fuese el maestro Gutiérrez, que en 1720 hizo pruebas en Sevilla.


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Última edición por Lazaro de leyva el Lun Jun 23, 2008 7:54 pm, editado 1 vez
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Lazaro de leyva



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Lun Jun 23, 2008 7:31 pm

Fabricación de armas de fuego


No se sabe bien cuando empezó la fabricación de armas de fuego en la zona armera, pero a partir de 1488 se puede ya saber con seguridad, pues el año en que le gobierno de Su Majestad envía a Vizcaya a los lombarderos de Santander, con encargo real de que labrasen las lombardas, y el mismo año manda pregonar en Vizcaya y Guipúzcoa la orden de que nadie sacase fuera del reino Bombardas, pasavolantes, cerbatanas y espingardas, armas que se fabrican en la zona armera. Esto demuestra que se fabricaban allí, sino, no tendrían razón de ser la prohibición de su exportación.

En el mismo año fue a la zona armera, Sancho Ibáñez de Mellea, a encargar la fabricación de las armas mencionadas, y se ordenó que se apremiase a los maestros y fabricantes de esas armas cuando fuesen requeridos por dicho señor.

Labayru, en la "historia general del Señorío de Vizcaya", da datos que demuestra que había en la zona materiales suficientes para la fabricación de armas de fuego y que además se contaba con fabricantes que se dedicaban a ello.

" El 18 de septiembre de 1495 se publica una pragmática para que los fabricantes de Vizcaya, Guipúzcoa y Alava, fabriquen armas de fuste, de hierro y acero y las llevasen a vender a Castilla para que los vasallos de Su Alteza usaran las armas que en ella se les mandaba, según a la clase a la que perteneciesen. Se encargaba que los precios fueran moderados".

" Las armas que se señalaron en la pragmática son estas: Los más ricos y principales, corazas de acero, falda de malla o de launas, armadura de cabeza, esto es, capacete con su babera o celada con barbote, gocetas o musequíes y lanza larga que midiera veinticuatro palmos, espada puñal y casquete".

" Los de menor estado o hacienda, corazas, armadura de cabeza, aunque sea casquete, espada, puñal, lanza, como anteriormente descrita, escudo de los llamados de Pontevedra Oviedo, y los que a este estado pertenecían, si tenían condiciones para tirar espingardas o ballestas, se les recomendaba que tuviesen estas armas en vez de lanza y pavés; y en caso de usar espingardas tuviese cincuenta pelotas, balas y tres libras de pólvora y aquel a quien se le mandaba hacer uso de ballesta debería tener consigo dos docenas y media de pasadores.

" Los de menor estado y hacienda, espada, casquete, lanza de veinticuatro palmos, y dardo con ella, y de no tener esto, lanza mediana y pavés o escudo de Pontevedra u Oviedo." (Labayru, Historia General de Vizcaya).

De estas reales provisiones se deduce que las tres provincias vascas surtían de armas de todas clases a Castilla. El 21 de mayo de 1509, el Rey católico, dirige una real carta a los corregidores de Vizcaya y Guipúzcoa, ordenando la entrega de armas al Rey de Portugal, para dotar a su armada que enviaba contra los moros.

No se limita el envío de armas únicamente de Castilla y Portugal, sino también a las posesiones más lejanas. En 1511, se envía a la isla española 500 machetes Vitorianos, 3 lombardas gruesas, 2 arcabuces de metal, y 24 escopetas de metal con sus útiles.

Magallanes, para su expedición, compró en Vizcaya, en 1518, 58 culebrinas, 7falconetes, 3 lombardas gruesas, pelotas de piedra para la artillería, 100 corchetes, 60 ballestas, 50 escopetas y 200 rodelas.

Así sucesivamente, se van aportando datos año tras año, de las armas fabricadas y entregadas para los ejércitos españoles.


Evolución de las armas cortas

La palabra pistola significa arma corta de fuego que se maneja con una sola mano; también nos dicen que pistola es el nombre de una moneda que se usaba antiguamente en diversos países, principalmente en Francia, en donde se dio este nombre a un escudo español acuñado en tiempos de Carlos V e incluso que en Venezuela se usaba como adjetivo peyorativo al referirlo a las personas.

Pero la verdad es que hay muchas hipótesis sobre el origen de esta palabra en relación con las armas.

Hay quien afirma que su origen proviene de la ciudad italiana de Pistoya, e incluso dan nombres como los de Camillo Vetelli de Pistoya o Stefano Enrico de Pistoya, y hasta citan una fecha, alrededor de 1540, como inicio de tal denominación, mas ni siquiera hay pruebas fehacientes de la existencia de estos dos supuestos señores.

Existen otras conjeturas, pero la solución de este enigma no podrá solventarse hasta que algún documento, si es que existe y tiene la suficiente credibilidad, aporte los suficientes datos para revelar el misterio.

No existe unidad de criterio en cuanto a la fecha en la que se utilizaron por primera vez las armas de fuego, algunos autores las sitúan en España entre 1247 y 1311, ya refiriéndose a armas cortas, pero parece ser que el primer documento auténtico corresponde a un acuerdo firmado en la ciudad de Gante (Bélgica) fechada en 1313 y en la que se dice que el empleo de estas armas se aplicó por primera vez en Alemania. En 1350 ya hay una constancia gráfica del uso de un arma de fuego que un hombre por sí mismo podía manejar y disparar.


El cañón de mano

Estas primeras armas de fuego, ligeras o portátiles, consistían en un tubo metálico, más o menos elaborado, cerrado por un extremo, llamado 'culata', y en la parte superior de ésta existía un orificio, el 'fogón', unido por tiras de cuero o metal a un mango. Por el extremo abierto se introducía la pólvora, el o los proyectiles y una borra de estopa o papel, se comprimía a golpes de baqueta y así quedaba cargada el arma. Para disparar se llenaba con pólvora el fogón y, tras apuntar de manera lo más precisa posible, se acercaba al pequeño orificio una mecha lenta o un carbón encendido, lo que hacía inflar el ''cebo" y éste comunicaba el fuego al interior del arma produciéndose el disparo.


Estas armas de fuego primitivo, entre las que se encontraban modelos de pequeños tamaño, pueden ser consideradas como las antecesoras de las pistolas, aunque no era otra cosa que pieza de artillería en miniatura.

Los ejemplares de estas armas son muy escasos y, como ya hemos dicho, no se ha podido determinar con total precisión dónde y quién comenzó su fabricación y uso.

Las armas de mecha


El ingenio humano pronto desarrolló un sistema para que esa mecha lenta se aplicara mediante un procedimiento mecánico, creando así lo que podríamos denominar el primer sistema de percusión, o más concretamente, el antecesor de los "martillos" posteriores y actuales.

La manera cargase se efectuaba de la misma manera se le colocaba el cebo en una pequeña cavidad circular dispuesta en la culata, en donde se encontraba el fogón. Adosada a un lateral se situaba una pieza en forma de S o "serpentín" a la que en su parte superior se sujetaba la mecha por distintos procedimientos. Para esto tiraba hacia atrás de su parte inferior, descendiendo del otro extremo sobre el fogón, prendiendo el cebo y produciéndose el disparo.

Este sistema aportó la mejora, con respecto al interior, de facilitar el apunte del arma, ya que le tirador no debía prestar toda su atención en dirigir con su mano la mecha al cebo y retirarla rápidamente afín de evitar quemarse con la llamarada. Es indudable que este sencillo mecanismo representó un notable progreso; se desarrollaron distintos tipos más o menos mecánicamente laborados para producir el descenso de la mecha sobre el cebo.

Las armas de rueda


Es este un sistema más avanzado, más perfeccionado y distinto, al de mecha.

El funcionamiento de estas arma era el siguiente: se hacía girar un anillo, situado en el lateral, tallado con cortes o rebajes, mediante una llave independiente; al rodar una pequeña cadena que envolvía el perno de esa rueda, tiraba por un extremo una parte de un muelle de lámina en forma de V y quedaba fijada por un diente. Tras la rotación se abatía sobre la rueda una pieza derivada del serpentín y al que sustituía, la cual llevaba fijada en su extremo mediante unas mordazas regulables un trozo de pirita. Al tirar del gatillo se liberaba la rueda que, impulsada por la presión del muelle, giraba rozándola pirita y produciendo la chispa a la " cazoleta" que, previamente llena de pólvora, comunicaba por el fogón (ya denominado desde algunos modelos de armas de mecha, en las que se situaba en un lateral, cerca del oído) el fuego al interior del arma.

Las primeras pistolas de rueda fueron utilizadas principalmente por los militares para los cuerpos de caballería. Su empleo revolucionó la forma de hacer la guerra y posibilitó nuevas técnicas que hicieran de la caballería, durante un período, dueña de los campos de batalla, a la vez que fueron posibles las emboscadas y asaltos nocturnos al haber sido eliminada la mecha constantemente encendida. Estas armas facilitaron un apunte mucho más preciso, una mejor manejabilidad y un notable aumento de eficacia y seguridad en cuanto a su uso.

Las armas de rueda adolecían de un excesivo precio en su realización, así como de un complicado mecanismo que solamente un experto podía sustituir o reparar. Hubo de llegarse a soluciones más racionales para que los ejércitos dotaran a sus tropas y para que los particulares, al margen de la clase alta, pudieran acceder a las armas de fuego.

La pirita, que en el sistema de ruedas se empleaba para producir las chispas, era demasiado blanda y se desmenuzaba fácilmente. Se intentó sustituirla por piedra de sílex, pero era demasiado dura y dañaba la rueda. Alguien debió pensar que en la forma tradicional de encender fuego bastaba golpear la piedra con el eslabón para producir la chispa, de ahí al arma de sílex, que luego se ha denominado simplemente de chispa.



Su funcionamiento es simple, al mismo tiempo que más resistente y seguro que los anteriores, la piedra está sujeta también con mordazas al martillo en el lateral del arma, este al levantar se comprime un muelle y es sujetado por un resalte; al oprimir el gatillo, el martillo queda libre e impulsado por la presión del muelle, da un fuerte golpe contra una pieza de acero, provoca chispas que inflaman el cebo que reposa en la cazoleta, y lo trasmite a la carga.


Amas de percusión


La consecución de una cápsula de cobre que contenía una pequeña cantidad de fulminato de mercurio utilizado como iniciador del proceso de combustión, será un paso de gigante, siendo utilizado hasta la consecución de los cartuchos de auto-ignición en las armas de retrocarga.

Las armas se simplificaron notablemente al eliminarse elementos como las cazoletas, rastrillos, portapiedras, etc., cambiándose todo ello por un oído en relieve que normalmente se enroscaba en la recámara del cañón, hueco en su interior, llamado " chimenea", en el que se colocaba el pistón y un martillo en el que, en vez de piedra, existía una superficie plana que golpeaba contra la chimenea y lanzaba una llamarada hacía la carga de pólvora que contenía la recámara.







Informacion obtenida de la web Taringa
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Don Alvar García



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Mar Jun 24, 2008 11:00 am

Gracias por tu aportación pedro es muy interesante.
Me he puesto en contacto con un distribuidor de Inglaterra que vende todo tipo de armas de fuego (incluidos palos de fuego) legalizados y funcionales.
Ya os pasare precios.
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Rodrigo de Petralta



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Mar Nov 11, 2008 10:58 pm

Pregunta general:

He conseguuido en el trabajo unos tarugos de madera de 1 metro de largo y de 9 x7 cm de sección. Valdrían para el mango de un palo de fuego. Si no, podeis pasarme las medidas necesarias y por donde tengo que tayar? Es para ir probando. En caso de que valgan puedo conseguir mas.

Uns Un saludo
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Don Alvar García



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Mar Nov 11, 2008 11:09 pm

Yo creo que si que es suficiente para un rueno de mano, que madera es ¿pino?
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Rodrigo de Petralta



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Miér Nov 12, 2008 12:46 am

Yo creo que es pino, pues son parte de un tipo de palet del curro, y me imagino que no serán de la mejor madera. Si me decis que valen intentare ir haciendo acopio.
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Don Alvar García



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Miér Nov 12, 2008 8:34 am

Trae uno el domingo y vemos en el taller que tal madera es .
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Rodrigo de Petralta



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Miér Abr 01, 2009 7:17 pm



1. Pieza de mano del siglo XV, de 15 cm de largo y 3,5 cm. de calibre. Utilizado sobre todo en campo abierto y contra enemigos avanzando en orden cerrado.
Tambien, por lo visto, tenían cierta eficacia disparando en salva contra una carga de caballería.

2. Cañón de mano montado sobre afuste de madera, calibre 3,5 cm. datado a mediados del siglo XV.

3. Cañón de gran calibre de principios del siglo XV, complementado de un gran pavés con muesca para apoyar el cañón, muy útil ademas de protección contra los proyectiles del enemigo, tambien para aislar al tirador del fogonazo del arma.

4. Cañón de mano montado "al estilo de las picas", esto es, la parte metálica del cañón encastrada a continuación del asta.

5. Cañón de mano de grueso calibre del último cuarto del siglo XV.

6. Cañón de mano de la primera mitad del siglo XV. Montado tambien "estilo pica" pero con un cañón mas corto. Complementado tambien con un pequeño escudo con muesca.

7. Cañón de mano del último cuarto del siglo XV. En este modelo se ve el cambio en el tipo de afuste. Se cambia de sujetarse bajo la axila a hacerlo sobre el hombro, dotando al afuste de una muesca para que "abrace" el hombro por los dos lados y así mejorar la sujección.

8. Cañón de mano tipo serpentina. En un manuscrito del siglo XV se presenta la prueba sobre el importante avance que supuso este mecanismo en el perfeccionamiento del sistema de disparo en épocas posteriores.

9. Culebrina del siglo XV.

10. Cañón de mano del siglo XV. Sin mas datos.

11. Modelo de cañón de mano de finales de siglo XV cuya culata termina en una cuchilla similar a una guadaña.

12. Cañón-órgano de mano del siglo XV, dotado de 12 bocas de fuego.

13, 14. Cañones de mano cuadruples de finales del XIV a principios del XV. Calibre probable de 1 cm. Con estas armas se pretendía aumentar la potencia de fuego, aunque no dieron el resultado esperado.

15. Cañón- hacha de caballería de finales del siglo XIV.
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Rodrigo de Petralta



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Miér Abr 01, 2009 7:17 pm

Espero que os guste
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Ajenjo



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Miér Abr 01, 2009 7:59 pm

Muy guapo todo, el hacha de caballeria esta chulisima.
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Ximeno Marco de Celaya



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Jue Abr 02, 2009 5:46 pm

Muy bueno, muchas gracias ¿os animais La compañia del Norte al uso de la polvora?

_________________

"El soldado que reviste su cuerpo con la armadura de hierro y su espíritu
con la coraza de la fe, ése es el verdadero valiente y puede luchar
seguro en todo trance.
(Elogio de la nueva milicia templaria, 1130-1136, San Bernardo de Claraval) "
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Rodrigo de Petralta



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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Jue Abr 02, 2009 6:14 pm

jejeje, pues quizá si, que despues de haber visto lo de los napoleónicos tenemos mono
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MensajeTema: Re: SOBRE LAS ARMAS DE FUEGO   Hoy a las 2:32 pm

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